Cuán grande puede ser y cuánto puede pesar una herida?
En mi día a día, la observación es prioritaria y algo que percibo con demasiada frecuencia, es la herida emocional. Y me doy cuenta de que esto se muestra de muchas maneras… Personas desconfiadas hacia los demás, personas inseguras en sí mismas, personas que buscan ser queridas de mala manera, personas enfadadas, desreguladas, que pierden el control emocional, que vierten su frustración sobre los demás o que les quieren hacer sentir todo el dolor que ellos sienten internamente directamente, con agresividad emocional o física o, indirectamente, a través de la manipulación, para conseguir el control y el dominio sobre otro/s, que se sometan a su voluntad provocándoles un cortocircuito mental, pensando que de esta manera su autoconcepto se fortalece,… personas con una profunda crisis personal en sus valores, personas que desarrollan una normalización negativa sobre las experiencias que han vivido en su pasado y las generalizan y, en base a esto, desarrollan estereotipos sumamente rígidos que limitan sus experiencias…, personas que llenan su vacío de tristeza, aceptando que deben conformarse con tan poco, que ese es su deber… Qué hay detrás de todas estas expresiones emocionales y conductuales y, de una vida condicionada por un número enorme de distorsiones provocadas por las experiencias vividas?..
Todo eso es la consecuencia, cuál es la causa? La falta de recursos de personas referentes a la hora de expresar las necesidades, las emociones, los vínculos.. interiorizados por observación, en gran parte de las ocasiones, no obstante, también de manera directa.
Estas circunstancias requieren de una atención delicada y cuidadosa de alguien que esté preparado/a para ofrecerla, para que la persona pueda aprender a darse cuenta de que existe otra forma de vivir y de expresar, para con uno mismo/a, y también para con los demás, desarrollando una visión más consciente de la propia persona, del sí mismo/a, para conocerla mejor y, también, para poder cuidar mejor de ella y de las decisiones e implicaciones en el afrontamiento que esta persona toma a diario sobre sí misma, sobre los demás y sobre el mundo. No obstante, esta es una decisión importante en la que hay que reflexionar en profundidad antes de tomar, y lo es porque va a requerir un gran compromiso hacia sí misma a iguales partes que esfuerzo, implicación y grandes dosis de humildad, algo que es muy difícil y duro pero que tiene, al final, su premio porque es la más verdadera y enriquecedora historia de amor que puede existir, con la persona más importante que hay en la vida, TÚ.
Atentamente,
Mónica de Brito

